Hace 20 años en Calchín, una localidad ubicada a 110 km de la ciudad de Córdoba, los hermanos Daniel y Gustavo Dealbera se unieron para fundar una sociedad de hecho que lleva sus nombres y producir fardos que hoy se exportan a España.
Antes de comenzar a trabajar juntos, Daniel se dedicaba a la producción agrícola y Gustavo era técnico de sistemas. Fue éste último quien vio en la actividad forrajera una estabilidad superior a la agricultura, por el tipo de zona semiárida en la que viven (Calchín significa "Paraje Salado" en lengua aborígen). Hoy poseen 850 has y son dueños de una de las primeras enfardadoras de fardos prismáticos gigantes BB9070 que ingresaron a la Argentina.
Al principio producían fardos pequeños para alimentar caballos y hace algunos años se puso en contacto con ellos la empresa española Nafosa, dedicada a la comercialización de alfalfa en Aragón. Hicieron un acuerdo y comenzaron a venderles fardos prismáticos. Para esto fue necesario comprar en el exterior una máquina que hoy fue reemplazada por la enfardadora de fardos prismáticos gigantes de New Holland, debido a sus notables diferencias en rendimiento y productividad.
Hace solo un mes que pusieron en uso la flamante BB9070, adquirida al concesionario Tramaco, y Gustavo Dealbera destaca que “el rendimiento es un 40% superior a otras máquinas, ya que produce 50 mil kg de alfalfa por hora. Además, el tamaño de los fardos es mucho mayor, al igual que la capacidad de trabajo y las prestaciones en generales, así que nuestras expectativas están más que satisfechas.”
El tipo de suelo de la zona es privilegiado porque tiene un alto contenido de fósforo que favorece la producción de alfalfa y los rindes son de los mejores del país, en el orden de 14-15 mil kilos/ha de materia seca. Los fardos producidos de primera calidad se utilizan para exportar y el remanente se comercializa en el país.
Si bien el forraje conservado es su actividad principal, también realizan tareas de agricultura que sirven para una rotación favorable de los lotes: luego de 4 a 6 años de alfalfa siembran maíz o sorgo, luego soja y vuelven a la alfalfa.
Actualmente, a pesar de la sequía que hay en casi todo el país, la actividad forrajera está favorecida con respecto a la agricultura, ya que la época de sequia no afecta demasiado a dicho cultivo.
En cuanto al mercado externo, el año pasado de vendieron 1.800 toneladas y, gracias a la nueva enfardadora, este año esperan producir 5.000 toneladas de fardos prismáticos de 70 cm de alto x 1,2 m de ancho x 2,2 m de largo. Esta última medida los adapta al container que los almacena hasta su destino.
Con respecto al futuro, los hermanos son optimistas con respecto a la actividad y tienen expectativas a corto plazo de poder armar, en conjunto con la empresa española Nafosa, una planta de prensado para compactar los fardos con el objetivo de disminuir el costo de los fletes.